JOEL HERNÁNDEZ SANTIAGO OPINIÓN La escena no pudo ser más dolorosa y dramática: indignante es lo menos. Se conoció el miércoles 10 de febrero aunque los hechos ocurrieron el lunes 8 en Fuentes Brotantes, alcaldía de Tlalpan en Ciudad de México. Pudo ser en cualquier otro lugar del país… En cualquier momento. Alguien grabó el video en el que se ve a través de una ventana cómo un hombre maduro, de fuerte complexión física, golpea a una anciana que está sentada en un sillón; le asesta golpes en el cuerpo, en la cara, en la cabeza, la sacude, la levanta de sus ropas para aventarla en el sillón nuevamente; la vuelve a golpear en el rostro. La mujer –que se llama Lorenza y que tiene 95 años–, no puede defenderse. Intenta cubrirse el rostro mientras aquel infrahumano sigue golpeándola sin piedad: presuntamente es su hijo. Surgió la indignación nacional y mundial. Era inconcebible. Violencia extrema de un supuesto ser humano a otro ser humano. A una anciana de 95 años. Su madre. ¿C...